Los 10 peores fichajes de la historia del fútbol

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En el fútbol, no todos los fichajes se convierten en leyenda. Algunos prometen gloria y terminan siendo decepciones que cuestan millones, mientras que otros se transforman en auténticos fiascos que dejan a los aficionados boquiabiertos e incluso fueron impactantes en las apuestas deportivas.

Desde errores que desafían toda lógica hasta incorporaciones que parecían perfectas sobre el papel, el mercado de pases está lleno de historias inesperadas. En este artículo, hacemos un viaje por los peores fichajes de la historia del fútbol y descubrimos cómo incluso los nombres más sonados pueden convertirse en un dolor de cabeza para los clubes.

10. Mykhailo Mudryk

La etapa de Mykhailo Mudryk en el Chelsea ha sido todo un desastre desde su fichaje del Shakhtar Donetsk por 70 millones de euros en 2023. Bajo la gestión del copropietario Todd Boehly, marcada por gastos desmedidos, el club ha tomado decisiones que rozan lo absurdo, y el traspaso de Mudryk es un ejemplo claro.

Contratado a último momento por el Arsenal y con un contrato de ocho años y medio, llegó con expectativas que nunca estuvo listo para cumplir.

Desde su debut, quedó evidente que el Chelsea pagó un precio de superestrella por un jugador que aún estaba en fase de desarrollo. Aunque muestra buen ritmo, sus decisiones en el campo son erráticas, su rendimiento irregular y su confianza ha caído. Ha trabajado con cuatro entrenadores diferentes en Stamford Bridge y no ha logrado destacar con ninguno.

Los problemas de Mudryk no se limitan a lo deportivo. En diciembre de 2024, fue suspendido provisionalmente por la FA tras dar positivo en un control antidopaje rutinario. El jugador niega cualquier uso intencionado de sustancias prohibidas y afirma que pudo tratarse de contaminación durante sus viajes al extranjero. La FA lo acusa formalmente y, de ser hallado culpable, podría enfrentar hasta cuatro años de sanción.

Con apenas 24 años, Mudryk aún tiene tiempo para revertir su situación si supera este bache. Por ahora, su paso por el Chelsea sirve como advertencia para los clubes que apuestan ciegamente por potencial, velocidad y contratos llamativos, sin evaluar si el jugador está preparado para soportar la presión de grandes fichajes.

9. Paul Pogba

La saga de Paul Pogba en el Manchester United fue una combinación perfecta de caos, frustración y promesas incumplidas. Pogba empezó su carrera en la cantera del United a los 16 años, pero se marchó gratis en 2012.

Cuando el club lo repatrió desde la Juventus en 2016 por la cifra récord de 89 millones de libras, se esperaba el inicio de una nueva era. Pogba debía convertirse en el director del mediocampo que devolvería al United a la gloria. En cambio, terminó siendo el símbolo más caro de la disfunción del club tras la era de Alex Ferguson.

En el campo, Pogba era un jugador capaz de cambiar partidos con destellos de genialidad… pero esos días eran tan escasos como el cometa Halley. Un golazo se alternaba con jornadas de absoluta desconexión en el mediocampo.

Fuera del terreno de juego, el caos continuaba. Su agente, Mino Raiola, mantenía al club bajo presión cada verano con rumores de salida, mientras Pogba nunca mostró un compromiso total. Las lesiones, la falta de disciplina y la relación tensa con aficionados y entrenadores marcaron su paso por Old Trafford.

Tras seis años de altibajos, Pogba dejó el United igual que lo hizo una década antes: con un traspaso gratuito a la Juventus. Su regreso no fue un cuento de hadas, pues las lesiones persistieron y, tras un positivo en un control antidopaje, recibió una sanción que pasó de cuatro años a 18 meses, y su contrato fue rescindido.

A pesar de su talento, su etapa en el Manchester United sigue siendo considerada uno de los peores fichajes de la historia del fútbol.

8. Kepa Arrizabalaga

Kepa Arrizabalaga sigue siendo el portero más caro de la historia tras su fichaje por el Chelsea desde el Athletic de Bilbao por 80 millones de euros. El español firmó un contrato de siete años en Stamford Bridge, llegando para reemplazar al internacional de talla mundial Thibaut Courtois. Su primera temporada mostró destellos de calidad, pero rápidamente surgieron problemas que marcaron su paso por el club.

El momento más decisivo y polémico de su carrera en el Chelsea ocurrió en la final de la Copa EFL de 2019. Durante la tanda de penales, Kepa se negó a ser sustituido por el especialista Willy Caballero, desafiando abiertamente al entrenador Maurizio Sarri ante millones de espectadores en todo el mundo. Aunque el club trató de minimizar el incidente, la acción dañó de manera irreversible su reputación y lo convirtió en una figura controvertida dentro del fútbol inglés.

7. Ousmane Dembele

Comenzando por Ousmane Dembélé, es justo reconocer que ha logrado redimirse tras su paso por el Barcelona. Sin embargo, a pesar de haber ganado un Balón de Oro después de su salida, sigue siendo uno de los fichajes más olvidados de la historia del club.

Llegó como reemplazo de Neymar por la astronómica cifra de 105 millones de euros (más cláusulas adicionales), cargando con una presión enorme y expectativas que difícilmente podía sostener.

Sus dos primeras temporadas fueron un calvario: lesiones musculares constantes, contratiempos y partidos perdidos lo mantuvieron más tiempo en la enfermería que en el campo. Cuando jugaba, brillaba a ratos y se convertía en el favorito de las predicciones de fútbol, pero la irregularidad y las ausencias prolongadas eclipsaban su talento.

La paciencia del club y de la afición se agotó, y las finanzas del Barça sufrían bajo su costoso contrato.

Dembélé acumuló 100 partidos perdidos por lesión en Barcelona, además de problemas contractuales y disciplinarios. Finalmente, encontró un nuevo comienzo en el PSG, donde su situación mejoró notablemente con un contrato de 50 millones de euros.

Al marcharse, se convirtió en un símbolo de la era de fichajes imprudentes y financieramente arriesgados del Barcelona. Su paso por el club recuerda cómo incluso jugadores de talla mundial pueden verse superados por la mala gestión, la mala suerte y las expectativas incumplidas.

6. Antoine Griezmann

Antoine Griezmann fue uno de los fichajes más sonados y fallidos durante la era de gastos desmesurados del Barcelona. El francés llegaba tras casi una década destacando en LaLiga y siendo un ícono en el Atlético de Madrid. Con 134 goles en la liga española, su precio de 120 millones de libras parecía justificado.

Sin embargo, en el Barça, Griezmann se convirtió en una sombra de aquel delantero de talla mundial.

Parte de la culpa no fue solo suya. Griezmann, un zurdo hábil tanto para crear como para definir goles, llegó a un equipo liderado por Lionel Messi, el mejor futbolista de todos los tiempos, que ocupaba el espacio ofensivo que él necesitaba. Esto limitó su rendimiento y su capacidad para destacar. Aunque su nivel en el campo no fue tan desastroso como otros fracasos de esta lista, el aspecto financiero de su fichaje lo hizo un error aún más evidente.

El elevado coste del paquete total ni siquiera permitió al Barça alinearlo con libertad, y, de manera indirecta, su llegada contribuyó a la sorprendente salida de Messi al PSG. Griezmann finalmente regresó al Atlético de Madrid a un precio de ganga, donde revitalizó su carrera, pero su paso por el Camp Nou sigue siendo un capítulo complicado en un currículum lleno de éxitos.

5. Neymar

La única razón por la que Neymar no ocupa un lugar más alto en esta lista de peores fichajes de la historia del fútbol es que el dinero invertido en su llegada al Al Hilal fue irrelevante para el club saudí.

En cualquier otro equipo europeo, este fichaje sería considerado un desastre absoluto. El brasileño llegó procedente del PSG en 2023 por 90 millones de euros, con un contrato que le garantizaba 101 millones de euros anuales. Cobró esa cifra, pero apenas dejó huella en el campo.

Neymar disputó solo tres partidos de liga antes de romperse el ligamento cruzado anterior mientras jugaba con su selección, lo que puso fin a su temporada en la Saudi Pro League… y prácticamente a su carrera allí. Tres partidos, cero impacto y un salario desorbitado que superaba el PIB de varios países pequeños: esa fue su etapa en Arabia Saudí.

El club trató de justificarlo como una desafortunada lesión, pero la verdad era evidente, pues habían pagado una fortuna y firmado un contrato desmesurado a un jugador que arrastraba problemas físicos desde su etapa en el PSG. La ceremonia de presentación duró más que él mismo en el campo.

En Europa, este fichaje habría sido un desastre financiero monumental. En Arabia Saudí, fue simplemente un gasto insignificante… aunque, incluso para los estándares de exceso cómico, la llegada de Neymar al Al Hilal sigue siendo uno de los fichajes más inútiles y risibles de todos los tiempos.

4. Ali Dia

Ali Dia siempre será un clásico en estas listas… aunque solo sea por lo divertido de su historia. El delantero senegalés llegó al Southampton de la Premier League en 1996, tras ser fichado por Graeme Souness, quien creía que Dia era primo del Jugador Mundial del Año y Balón de Oro George Weah, según una supuesta llamada telefónica del propio Weah.

El interlocutor aseguró a Souness que Dia había jugado en el PSG y había disputado 13 partidos con su selección. El problema: todo era mentira. Dia era un estafador profesional.

Sin realizar la debida diligencia, Souness lo fichó por un mes. Solo jugó una vez, entrando como suplente en el minuto 32 por el lesionado Matt Le Tissier durante la derrota del Southampton 2-0 ante el Leeds. Su actuación fue tan desastrosa que fue sustituido en el minuto 85. “Corría por el campo como Bambi sobre hielo; era muy vergonzoso verlo”, confesó Le Tissier.

Dia fue liberado tras 14 días de contrato. Tras pasos fallidos en equipos menores como Gateshead y Spennymoor, abandonó el fútbol en 1998. Casi 30 años después, su fichaje sigue siendo recordado con humor por las aficiones rivales y como una auténtica vergüenza para los Saints.

3. Romelu Lukaku

Romelu Lukaku ha vivido varios fichajes complicados a lo largo de su carrera, pero su segunda etapa en el Chelsea se lleva la palma. Tras una temporada dominante y campeona con el Inter de Milán, el club londinense lo vio como la pieza clave para su reconstrucción tras ganar la Champions League. Pagaron 97,5 millones de libras, rompiendo su récord de fichajes y ofreciendo un salario desorbitado. Lo que recibieron a cambio fue un auténtico desastre.

Su regreso comenzó prometedor, con un gol en su debut contra el Arsenal y mostrando destellos del delantero temido que esperaban. Pero pronto todo se desmoronó: su toque, históricamente inconsistente, desapareció, sus movimientos se volvieron rígidos, su juego de combinación torpe y su confianza se evaporó. En lugar de ser el líder del Chelsea, se convirtió en el blanco de críticas y burlas de aficionados y expertos.

El punto crítico llegó en diciembre de 2021, cuando Lukaku concedió una polémica entrevista a medios italianos criticando las tácticas de Thomas Tuchel y declarando su deseo de volver al Inter, apenas media temporada después de su fichaje. Al final de la temporada, solo había marcado ocho goles en liga. El Chelsea no tuvo más opción que devolverlo al Inter por una fracción de lo invertido.

Su paso por el Chelsea nunca se recuperó, y tres años después se marchó al Nápoles, habiendo disputado apenas 26 partidos. Lukaku se convirtió así en uno de los peores fichajes de la historia del fútbol y, posiblemente, el peor en la historia reciente de la Premier League.

2. Phillipe Coutinho

Philippe Coutinho llegó al Liverpool en 2013 como un fichaje de bajo riesgo por 8,5 millones de libras. Tras ser considerado un fracaso en Italia, rápidamente se convirtió en estrella en Anfield, anotando 41 goles en 152 partidos y ganándose el cariño de la afición, además de consolidarse como un habitual en la selección brasileña.

Su ascenso no pasó desapercibido, y pronto despertó el interés del Barcelona, iniciando una larga y pública saga de fichajes.

La primera oferta del Barça, de 72 millones de libras en agosto de 2017, fue rechazada, lo que llevó a Coutinho a solicitar oficialmente la transferencia. Dos ofertas adicionales también fueron rechazadas antes de que finalmente se acordara un traspaso de hasta 142 millones de libras, convirtiéndose en el fichaje más caro en la historia del club catalán.

Sin embargo, el sueño de Coutinho se convirtió en un desastre. Una lesión en el muslo retrasó su debut, y al volver nunca encontró un puesto fijo. Obligado a jugar en la banda izquierda o en un mediocampo rígido, sus fortalezas se vieron limitadas y su confianza se erosionó rápidamente. Su rendimiento cayó en picada, los silbidos del Camp Nou se hicieron constantes y se convirtió en un símbolo de la caótica era de fichajes del Barcelona.

En 2022, el club lo vendió al Aston Villa por apenas 17 millones de libras, recuperando solo una fracción de lo invertido. Sumando salarios y cesiones, Coutinho se consagra como uno de los errores más costosos y perjudiciales del fútbol moderno. Aunque tuvo algunos destellos en el Villa, su etapa en Barcelona quedó marcada por la decepción.

1. Eden Hazard

Varios jugadores han llegado a España procedentes de la Premier League, pero la etapa de Eden Hazard en el Real Madrid se mantiene como una de las peores historias. El belga ya era una superestrella tras siete años brillantes con el Chelsea, lo que llevó al Madrid a ficharlo por 120,8 millones de euros en 2019, convirtiéndolo en la incorporación récord del club.

Además, se convirtió en el jugador mejor pagado con un contrato de más de 500.000 euros semanales. Fue presentado ante 50.000 aficionados en el Santiago Bernabéu, pero esa fue prácticamente la cúspide de su etapa en España.

Hazard llegó en baja forma y, pese a firmar temprano en el mercado, fue titular solo en un partido de seis y completó cuatro de 90 minutos en 19 encuentros. Poco después sufrió una fractura capilar en el pie durante un partido de Champions League contra el PSG, lo que lo dejó fuera de 16 partidos.

Ese episodio resumió su paso por el Madrid. Durante los tres años restantes, las lesiones y los problemas físicos continuaron, mientras competidores como Vinicius Jr. y una mala relación con Carlo Ancelotti lo relegaban al banquillo.

Finalmente, su contrato fue rescindido anticipadamente. Hazard se marchó tras cuatro años de un contrato de cinco, habiendo disputado solo 54 partidos. Su paso por España le costó al Madrid 4,2 millones de libras por partido, 39,6 millones por gol y 29,7 millones por asistencia, consolidándolo como uno de los peores fichajes de la historia del fútbol.

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